Estoy un poco desesperado, porque no logro encontrar a una chava que me acompañe a la celebración del 15 de septiembre, que como todos sabemos, es uno de los días más importantes para nosotros, los mexicanos.
Les cuento que aquí en Campeche (que es donde vivo) así como en muchos otros lugares de este país, se instaló una feria, y como es común, ir para allá es rifarsela, ya que no tiene las medidas de seguridad mínimas para toda la gente que va a andar subiéndose a los juegos, comiendo, ligando y combinaciones de las anteriores.
Pero ese no es el punto de este post, sino mi desesperación que me ha llevado a imaginarme cosas medio raras, como esta:
“Hoy que transbordé en el autobús para irme a mi casa después de la prepa, vi a una chava que no conozco, pero que van dos veces que la veo. No sé en que escuela estudie, pero me pareció atractiva, y por un momento se me ocurrió acercarme a preguntarle que en que escuela iba, que como se llamaba…. pero no, creo, ahora que lo he pensado mejor, que la hubiera asustado. Una cosa es que fuera en la misma prepa que yo, y ahi la abordara, pero otra muy diferente es que le preguntara eso EN LA CALLE. Se puede malinterpretar, o no?”
Lo bueno es que “la salvó” que el autobús que tenía que abordar para irme, llegó mientras yo me debatía internamente entre que si iba y no. En fin, voy a ver que encuentro allá en mi prepa, hay de donde escoger, y ya hay candidatas… deseenme suerte.